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Atención, líderes: mini guía sobre cómo establecer propósitos

Descubre cómo establecer propósitos para tu equipo
Rodrigo Ayala

Atención, líderes: mini guía sobre cómo establecer propósitos

Un colaborador pleno, es aquel que se desempeña con comodidad en su entorno laboral, asume retos, encuentra satisfacción en las cosas que hace y se identifica con la finalidad que tiene la organización. En resumen, es una persona que sabe para qué esta trabajando. A esto le llamamos colaborador con propósito, bastante claro el nombre, ¿cierto?

Alinear los propósitos de la empresa y de su gente es uno de los temas de liderazgo que más están siendo abordados actualmente. Si la empresa tiene claro que su finalidad debe trascender a sí misma, y el colaborador comparte esa idea, entonces estamos del otro lado. Esto se llama propósito transformador masivo (PTM).

Al hablar de PTM, nos referimos a un objetivo concreto, que impacta a un gran número de personas y se ha convertido en una expectativa que tienen en mente todas las audiencias que rodean a las organizaciones.

Debido al cambio generacional y social que estamos experimentando, las tendencias indican que el propósito es un eje rector para ayudar a transformar el mundo en el que vivimos, por ello ya hay muchas organizaciones que, adicionalmente a su visión y misión, están incorporando el PTM como un motor de inspiración para toda su gente.

Establecer un propósito requiere de un liderazgo efectivo, de personas preparadas y dotadas de una claridad de hacia a dónde avanza la organización y por qué se está tomando esa dirección: una comunidad de líderes alineados y convencidos del rumbo que se ha decidido es lo óptimo.

Para saber cómo establecer propósitos conviene entender el propósito transformar masivo
Imagen de Megan Rexazin en Pixabay

Entendiendo el propósito transformador masivo (PTM)

Existe un análisis realizado por Salim Ismail, emprendedor, ponente y estratega tecnológico indocanadiense, en el que se analizaron 100 organizaciones más rápido crecimiento, ¡y se descubrió que todas las de la lista tenían un propósito transformador masivo!

Un PTM es para una organización una ambiciosa declaración que está dotada de gran audacia e impacto para su colectividad en específico. Típicamente, está dotada de tres factores indispensables, que le dan su nombre:

  • Tiene un impacto masivo. Es decir, su influencia va más allá del círculo interno de la organización. Es aspiracional e impacta directamente en la solución a una problemática de un grupo social, generalmente en donde una organización opera.
  • Es transformacional. Contribuye a hacer la diferencia en un lugar, en las personas o el planeta.
  • Tiene un propósito. Está dotado con un gran para qué que invita a la acción y une a las personas.

Por lo general los PTM no representan la realidad actual, son anhelos y están enfocados en resolver un futuro próximo, que ya presenta su influencia. Este anhelo es lo que desencadena la pasión de la gente y lo que motiva las acciones para alcanzar el sueño, es sumamente emocional.

Desarrollar e implementar un PTM tiene la capacidad de producir resultados sorprendentes y por esta misma razón las organizaciones de crecimiento exponencial lo están creando para sí mismas, ¡y vaya que a presentado grandes resultados!

El grado emocional que un PTM puede tener impulsa a las personas a priorizar el pensamiento en grande, el llamado big picture, las estrategias de crecimiento rápido y la agilidad organizacional; todos estos comportamientos tienen beneficios sustanciales a largo plazo.

Un PTM hace uso de la pasión dentro de una organización y provoca que una comunidad comience a compartir este propósito, generando un impacto secundario que ayuda a las organizaciones a atraer y retener talentos altamente calificados, pero sobre todo afines, que desean encontrar un trabajo impulsado por una misión y seguir motivados por la causa.

El PTM mantiene todos los esfuerzos enfocados y alineados, lo que ayuda a las organizaciones a crecer de manera uniforme. A medida que la organización evoluciona y escala, el PTM se convierte en un elemento conductor para los colaboradores en su cambio a un nuevo entorno.

El cómo establecer propósitos es clave para un crecimiento exponencial
Imagen de Mohamed Hassan en Pixabay

Una organización de crecimiento exponencial a través del propósito transformador masivo

Las organizaciones de crecimiento exponencial tienen su cimiento en el propósito transformador masivo.

Infundir este sueño entre todas las personas las orienta a trabajar para un mejor futuro y por lo general establece bases sólidas para la innovación. Si, además de ello, se proporcionan todas las herramientas necesarias para el crecimiento y desarrollo de la gente, y se suma el uso de la tecnología, se está asegurando la fórmula para ser una organización en franco desarrollo.

Cuando tienes un propósito masivo que va más allá de la simple obtención de ganancias, brindas a la organización un halo de trascendencia, es decir, un lugar de gran importancia, donde todos quieren poner su “granito de arena”, donde la pregunta constante es “¿qué puedo hacer para ayudarnos a lograr ese PTM?”.

Ahora, con la base que hemos puesto, es tiempo de cumplir la promesa del título de este blog: la mini guía sobre cómo establecer propósitos.

Comunicación desde los líderes para promover el PTM

Existen gran cantidad de organizaciones que ya están implementado su PTM. Son organizaciones dinámicas que se valen de la tecnología y la innovación para poder inspirar a su gente hacia un futuro más prometedor.

Lo que más llama la atención, es que estas organizaciones han experimentado un gran crecimiento, productividad y rentabilidad, relacionadas directamente con esta clase de motivación.

Te preguntarás ¿a qué se debe esto? Pues bien, todas ellas basan su éxito en un propósito trascendental y el liderazgo ha jugado un rol clave. La comunicación es un pilar clave para poder compartir ese para qué tan importante, y son los lideres los encargados naturales de promoverlo, a través de la motivación hacia su equipo con convicciones compartidas y el propósito superior que persigue la organización.

Simon Sinek, autor y ponente internacional, en su libro Empieza con el porqué, comparte cómo definir con claridad un propósito para conseguir la fidelización de las personas. Su propuesta se basa en nueve ideas básicas:

  1. Toda persona puede desarrollar su liderazgo. Todo individuo tiene la capacidad de convertirse en un líder que guíe y desarrolle a las personas. Para obtener dicha capacidad, se debe contar con un convencimiento genuino del propósito en el que se cree y tener la suficiente habilidad de comunicarlo a la gente.
  2. Una organización que tiene claridad en su propósito motiva a su gente. Cuando un para qué es compartido y asimilado por toda la gente, forma un equipo de trabajo sólido que comparte las mismas creencias y, por ello, deposita su pasión y compromiso para poder lograrlo.
  3. Un propósito superior o PTM está relacionado con un beneficio de alto impacto que trasciende a la misma organización. El líder que cuenta con un claro propósito de beneficio trascendental puede inspirar y motivar a las personas de forma más efectiva, generando un fuerte compromiso de las personas.
  4. Consistencia en creencias y el para qué en cada acción. Debe existir una coherencia entre lo que se hace y lo que se dice. Tanto productos, prácticas y procesos, deben estar en línea con el motivo superior. Cuando hay transparencia en el modelaje de las creencias, es más fácil hacer que las personas las adopten como suyas.
  5. Promoción de la confianza. Las personas se identifican con las organizaciones que concuerdan con su ideología y, como resultado, cuando existe la percepción de confiablidad, esto se traduce en fidelización y aplica para colaboradores, clientes, socios y demás personas en relación con la organización.
  6. Permanecer firme en identidad y valores. No puede haber excepciones, ser congruentes con el propósito y no desviarse de él es clave para poder lograr coherencia.
  7. Conjunción apropiada entre colaboradores idóneos y proyectos específicos. Contar con personas con las competencias adecuadas también es clave: un propósito superior solamente se consigue contando con el mejor equipo y la máxima inspiración.
  8. Comunicación clara. Debe existir intensidad y ritmo en la comunicación, es un proceso cíclico donde la declaración de la organización debe ser entendida por todos para poder lograr la adecuada asimilación.
  9. Permanencia en el tiempo. Una organización puede reinventarse a sí misma, pero no puede apartarse de su gran para qué. Para lograr el éxito hay que mantenerse fiel al propósito superior.

Competencias clave para liderar con propósito

Cuando se lidera con un propósito en cualquier entorno, se imprime pasión por el trabajo. Esa pasión impacta a todos los que nos rodean.

Inspirar y motivar a otros conlleva a una mejoría de la reputación en las organizaciones, mejorando también las condiciones para atraer talento a sus equipos e inspirar logros conjuntos.

No obstante, los lideres también son personas que tienen necesidades de desarrollo constante, por lo que es necesario subrayar la importancia de contar con determinadas competencias para poder ejecutar un liderazgo con propósito efectivo:

  • Comunicación estratégica. Como resultado de los modelos de trabajo remoto, ahora más que nunca se vuelve clave que los líderes sepan cómo tener una comunicación más eficiente con sus colaboradores. Este tipo de comunicación debe ser certera y eficiente para poder mantener a su equipo de trabajo interesado y motivado para continuar en la persecución de ese propósito.
  • Nuevas formas de trabajar e innovación. Debido a la velocidad a la que se están presentando los cambios, las organizaciones se ven en la necesidad de cambiar constantemente y adaptarse a nuevas maneras de hacer negocio. Esto exige, a su vez, que lo líderes estén al tanto de nuevas metodologías y tecnologías, y al mismo tiempo tener la apertura mental suficiente para escuchar propuestas de innovación por parte de su equipo.
  • Gestión digital. Todo el entorno nos habla de una transformación digital, que es el futuro de todas muchísimas organizaciones. Un líder tiene que estar al tanto de todas las plataformas digitales disponibles para poder gestionar a su equipo de trabajo y, al mismo tiempo, estar al día para poder detectar puntos de dolor, estrategias y soluciones en un mundo digital.
  • Apertura social. Consiste en la detección de oportunidades que ayuden al cumplimiento del gran para qué o propósito transformador masivo. En la medida en que un líder encuentre el valor social que pueda aportar cualquiera de sus iniciativas, podrá comunicarlas a su equipo de trabajo y los mantendrá interesados.
  • Big data. Saber analizar los datos e información que provienen de cada equipo de trabajo, de cada plataforma, de cada canal, de cada persona… ¡suena a mucho! Bien hecho, lejos de abrumar, da la oportunidad a los líderes de conocer mejor a las personas.
    Este conocimiento abre amplias ventanas de oportunidad para emprender acciones y tomar decisiones para el crecimiento de su gente.
Cómo establecer propósitos varía según el tipo de liderazgo.
Imagen de Mohamed Hassan en Pixabay

Definidas las competencias, pasemos a los estilos de liderazgo

El liderazgo es una capacidad que se desarrolla a través de la experiencia y la formación. La función principal del líder es guiar, formar y fortalecer a un grupo de personas ante un mismo objetivo.

El liderazgo es un tema complejo, pues implica la capacidad de poder influir en los demás para comprometer las acciones necesarias y poder lograr una meta propuesta.

Dentro de los tipos de liderazgo, existen muchas vertientes, pero casi todas caen en la clasificación de dos grupos abarcadores:

  • Liderazgo autoritario
  • Liderazgo democrático

Cuando nos referimos a la primera, hablamos de un estilo orientado hacia el deber y donde el líder ejerce un control absoluto sobre el grupo de personas que lidera. Este tipo de liderazgo determina quién hace qué, la manera de hacerlo y qué es lo que debe lograr.

Por otro lado, el liderazgo democrático se orienta más hacia las personas, tiene una apertura propositiva y fomenta la participación de la gente en la creación de estrategias para alcanzar la meta propuesta.

No hay una teoría que indique cuál es la más correcta, sin embargo, la tendencia en las organizaciones y las expectativas del talento actual optan por la segunda. Poner a la persona al centro es actualmente el tipo de comportamiento esperado por la gente; donde el ambiente se torne participativo y tenga una filosofía de creación, ahí es.

Esta es la base medular de todo: la persona al centro, la satisfacción y la autorrealización, basada en la mejor experiencia laboral que se le pueda brindar al colaborador en un marco de propósito de alto impacto que genere valor a la sociedad, a los colaboradores y a los clientes, transformando a la organización en un motor de generación de soluciones y respuestas a la problemática del entorno actual.

Los tiempos del liderazgo autoritario, han quedado atrás para dar paso a una cultura de mayor flexibilidad y apertura, donde las personas hacen lo que les corresponde, con espíritu de auto gestión y un sentido de propósito que trasciende a la empresa misma y, para poder seguir vigentes se vuelve muy necesario adaptarse a las expectativas de la gente que, a final de cuentas, es el motor de cualquier organización. Y tú ¿qué tipo de liderazgo tienes? ¿cómo infundes el propósito en tu equipo de trabajo (seas o no líder).

Para ahondar en este tema, pedimos a expertos en la industria de Talento Humano que nos platicaran cómo lo han hecho, ¡y los tuvimos en nuestro pasado evento #OpenToTalk! Te dejamos aquí abajo el link al video, ¡disfrútalo!

Revive nuestro evento #OpenToTalk | Propósito: encuentra el tuyo y el de tu equipo

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