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¿Cómo hacer
frente?

Al gran volumen de vacantes por cubrir y a los retos que plantean pandemia y distanciamiento social a los procesos de contratación

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En el año 2019 el crecimiento económico a nivel global era sutil pero estable

No sabíamos los retos a los que nos enfrentaríamos en los años por venir. Los sectores industriales se planteaban un crecimiento importante y las medidas sanitarias no presentaban una dificultad para dicho crecimiento.

COVID-19

(COronaVIrus Disease 2019)

El 31 de diciembre de aquel año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó que la fuente de estos casos era un virus hasta entonces desconocido; no pasaría demasiado tiempo para que las autoridades sanitarias del país asiático confirmaran que se trataba de un nuevo tipo de coronavirus que provoca una nueva enfermedad.

El 11 de marzo de 2020 la OMS declaró oficialmente como pandemia el brote de COVID-19. Para entonces, en México y América Latina ya se habían presentado sus primeros casos y los contagios comenzaban a extenderse, dando inicio así a una serie de retos contra los que nos enfrentaríamos todos en el mundo. 

El paro en las actividades económicas supuso un estado de incertidumbre, tanto para los colaboradores como para las organizaciones, debido a las nuevas medidas sanitarias que debieron adoptar. Los líderes de las organizaciones tuvieron que enviar a sus colaboradores a casa y esperar a que la situación se estabilizara pronto. 

Al paso de los meses, la situación no parecía mejorar; las organizaciones absorbieron los gastos todo lo que pudieron, pero, al final, se enfrentaron con la decisión más difícil de todas: dejar ir a sus colaboradores en pos de la continuidad del negocio.

0
millones de personas

perdieron su empleo en el primer trimestre del 2020

0 %
de los puestos perdidos

fueron en organizaciones de seis a 250 colaboradores

Entre altas y bajas, gracias a los esfuerzos conjuntos del Sector salud, la Iniciativa Privada y la sociedad en general, la situación económica comenzó a estabilizarse y retomar fuerza, los locales volvieron a abrir sus puertas, las plantas productoras cobraron vida nuevamente y los colaboradores al fin podían regresar a sus labores.

Sin embargo, las medidas sanitarias que había traído la pandemia llegaron para quedarse…

En los entornos de trabajo, la sana distancia y la baja concentración de personas en lugares cerrados se han vuelto norma para cuidar de la salud de los colaboradores, de manera que, en las cadenas de producción, se generaban cuellos de botella, debido a las adaptaciones necesarias en los procesos para poder seguir con el nivel de producción, pero con una menor cantidad de colaboradores, debido a la obligatoriedad de mayor espacio entre ellos.

Las restricciones a la movilidad tampoco permitían el mismo dinamismo que antes en la industria de transporte y el comercio minorista comenzó a adaptarse a las nuevas medidas de aforo en sus puntos de venta, así como adoptar nuevas y mejoradas lógicas de distribución para suplir la creciente demanda de envíos.

Se enfrentaron a retos similares en algunos aspectos y distintos en otros. Al ser todos considerados como sectores estratégicos, actualmente se enfrentan a un reto en común:

La adquisición del talento más afín a su organización, con el mayor ahorro económico y de tiempo posible.

La pérdida de colaboradores durante la pandemia, así como el crecimiento esperado en el sector estratégico con su efecto en “U”, conlleva un alza en las vacantes anuales que deberán cubrir las organizaciones: tanto las que se “reponen” como aquellas que “repuntan” por la demanda de estos sectores (piénsese en el auge de puestos tecnológicos o en la creciente demanda de servicios a domicilio, cubierta por los sectores Retail y de Logística y Transporte).

Esto forma un escenario particular en el que estos sectores han sufrido grandes pérdidas económicas y de talento humano, pero que ahora se hallan ante la oportunidad de recuperar su estabilidad y la posibilidad de un gran crecimiento. Pero, para aprovechar al máximo esta coyuntura, las industrias estratégicas deberán hallar la forma de generar una gran capacidad de atracción y selección de talento, en poco tiempo.

Este es un gran reto para los especialistas en Talento Humano

Afortunadamente, desde hace algunos años en el mercado ya se puede encontrar una solución tecnológica que colabora con los seres humanos para hacer más eficiente el proceso de selección, reduciendo el tiempo que lleva revisar cientos de postulaciones, entrevistar candidatos y seleccionar al talento más afín a la organización: los sistemas de seguimiento de candidatos, mejor conocidos como:

ATS (Applicant Tracking Systems) con Inteligencia Artificial (IA).

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Tecnología para superar los retos

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¿Por qué utilizar IA para solucionar estos retos?